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- The Verge AI
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La senadora Elizabeth Warren y la representante Mary Gay Scanlon están preparando legislación que prohibiría a las empresas de IA vender datos de salud y ubicación de estadounidenses a intermediarios externos — incluyendo información sensible que los usuarios comparten con chatbots como ChatGPT o Claude.
La legislación propuesta aborda una preocupación creciente sobre cómo las empresas de IA manejan información personal sensible que los usuarios comparten voluntariamente durante conversaciones. Cuando alguien pregunta a ChatGPT sobre síntomas, discute salud mental con Claude, o busca consejo médico de asistentes de IA, esa información actualmente existe en un área gris regulatoria.
A diferencia de los proveedores de atención médica tradicionales sujetos a las protecciones HIPAA, las empresas de IA que operan chatbots de propósito general no enfrentan restricciones específicas sobre vender datos de conversaciones relacionadas con salud a terceros. Esto crea una vía potencial para que información médica profundamente personal llegue a intermediarios de datos que compilan y revenden perfiles de consumidores.
La legislación cerraría esta laguna al prohibir explícitamente a las empresas de IA monetizar datos de salud y ubicación revelados a través de interacciones con usuarios, independientemente de si los usuarios tenían la intención de compartir información médica o simplemente la mencionaron de paso.
Los intermediarios de datos actualmente compran y agregan información de consumidores de numerosas fuentes para construir perfiles detallados para publicidad, seguros y otros propósitos comerciales. El ecosistema de chatbots de IA representa una nueva fuente, en gran medida no regulada, de datos personales íntimos que las leyes de privacidad existentes no fueron diseñadas para abordar.
La propuesta Warren-Scanlon se enfocaría específicamente en esta brecha al tratar los datos de salud y ubicación revelados por IA con las mismas protecciones que los registros médicos tradicionales. Este enfoque reconoce que los usuarios a menudo comparten información sensible con asistentes de IA de maneras que reflejan conversaciones con proveedores de atención médica o terapeutas.
Aunque los legisladores no han revelado detalles completos de los mecanismos de aplicación, la legislación probablemente requeriría que las empresas de IA implementen nuevos procedimientos de manejo de datos y potencialmente reestructuren sus modelos de negocio en torno a la monetización de datos de usuarios.
Para creadores que usan herramientas de IA, la legislación podría influir en cómo las plataformas de IA conversacional recopilan y usan la información personal que inevitablemente surge durante sesiones creativas extendidas o discusiones de flujo de trabajo. El éxito del proyecto de ley dependerá de si el Congreso ve la privacidad de datos de IA como lo suficientemente urgente para superar el bloqueo legislativo típico en torno a la regulación tecnológica.